Conéctese.

Oct 06 2011 Published by under Español

Por  Roberto Ponce

 Muy pocas cosas pueden funcionar sin energía. Esta mañana me levanté,  me tomé una taza de café, alisté a mis niñas y llegué al trabajo en un vehículo propulsado por un motor de 4 cilindros. Luego, entré a mi oficina y revisé mi correo electrónico en una computadora que funciona con electricidad. Usted me entiende…pero hoy me refiero al poder que nos propulsa a seguir adelante en la vida.

 Todos necesitamos recargar las baterías de vez en cuando. Necesitamos parar por un momento, descansar y cargar nuestras pilas, especialmente si otros dependen de nosotros para lo que sea.  Debemos cuidarnos a nosotros mismos primero para poder desempeñar las responsabilidades ministeriales o laborales que Dios nos ha encomendado.

 El poder de la salud (cuidemos de nuestros cuerpos)

 Debemos cuidar de nuestros cuerpos. El cuerpo es el templo del Espíritu Santo (1 de Corintios 6:19) y es el medio personal que Dios nos ha dado para vivir esta vida. Sólo tenemos un cuerpo por los momentos. Aún no lo podemos cambiar. Tendremos que esperar hasta que venga el nuevo modelo después de la resurrección cuando Dios nos de un cuerpo glorificado.

 Si no nos sentimos bien, es difícil ser productivo y por supuesto que debemos orar para recibir salud y bienestar. Ese es el rol de Dios. ¿Pero cuál es nuestro rol?  Todos debemos comer saludablemente, descansar y ejercitarnos regularmente, la cual no es una tarea fácil. Yo también batallo en esto, sin embargo necesitamos hacer todo lo posible para estar sanos y fuertes y así ser efectivos y permanecer vivos para aquellos que más nos necesitan.

 El poder del conocimiento (renovemos nuestras mentes)

 De acuerdo al diccionario de la Real Academia Española, el conocimiento es definido entre otras descripciones como “noción, ciencia y sabiduría.” El obtener información es importante para tener conocimiento. La Biblia nos habla acerca del valor de obtener conocimiento y como este está entrelazado con la sabiduría (Proverbios 2:10-11). Ella también nos instruye a escoger el conocimiento por encima del oro (Proverbios 8:10). De acuerdo a la Biblia el conocimiento es más valioso que las cosas materiales.

 Esto sirve como un gran aviso para hoy en día. Mientras manejaba hacia el trabajo, miré el último modelo de un automóvil alemán que pasó por mi lado. Esta era una verdadera máquina. Un auto lindísimo. Luego, paso otro vehículo con el mismo color y modelo de serie al anterior, excepto que tenía unos 20 años de haber salido al mercado. Este carro se veía viejo y poco atractivo. La lección que aprendí esa mañana es que las cosas materiales son muy temporales. Así que busquemos el obtener conocimiento por encima del oro.

 ¿Pero cómo hacemos para adquirir el poder del conocimiento? Yo he escuchado muchas veces que el aprendizaje es un proceso que dura toda la vida. Usted nunca deja de aprender hasta que el momento que da su último respiro.  No nos podemos sentar  a relajarnos y decir “lo se todo.” Al contrario,  debemos prepararnos en cualquier oficio que desempeñemos o en el ministerio que Dios nos ha encargado. Un pastor en Indiana una vez me dijo que esta mala racha económica nos da una oportunidad para prepararnos y actualizarnos. Aproveche la  ventaja de programas educativos y otras oportunidades de aprendizaje que puedan surgir. Como cristianos, hemos sido llamados a estudiar la Biblia y ha prepararnos para toda buena obra que nos ha sido encomendada (2 de Timoteo 3:14-17)

 Todos sabemos que la Palabra de Dios es un recurso invaluable para nuestro diario vivir.  Recordemos que andamos en un camino cuesta arriba en contra de una sociedad libertina en cuanto a los valores morales. Algo a lo que tenemos que prestarle un especial cuidado, si estamos criando y educando a nuestros hijos. Así que el conocer la Palabra es crítico. Pablo nos deja instrucciones claras en Romanos 12:2 acerca de no estar de acuerdo con este mundo, sino que al contrario, debemos renovar nuestras mentes a diario para así conocer la voluntad perfecta de Dios. ¡Renovemos nuestras mentes por medio de estudiar las Palabra y por medio de la oración!

 El poder del Espíritu Santo (invistamos de poder a nuestras almas)

Dios es Espíritu (Mateo 4:24) y debemos adorarle en espíritu y en verdad. Él nos ha enviado a su Espíritu Santo para investir de poder a nuestras vidas aquí en la tierra. La definición más básica del alma es “la vida”.

 Así como tenemos que ejercitar nuestros cuerpos, también debemos de ejercitar nuestras vidas espirituales a través de la oración para conectarnos con Dios a través de Jesucristo. Pasa algo sobrenatural cuando nos conectamos con Dios y recibimos la paz y la confianza que sólo Él puede dar. Si creemos en un Cristo resucitado, entonces se nos hace fácil creer todo lo que Él dijo en la Biblia. Jesús nos prometió enviarnos Su Espíritu y lo hizo (Hechos: 2).

 El recibir terapia y consejería profesional puede ser de mucha ayuda,  pero es mucho mejor recibir al Espíritu Santo para que nos aconseje y nos guíe. La vida es muy exigente en muchos aspectos; pero es reconfortante el saber que uno puede depender del poder del Espíritu. De esta forma uno puede depender de Él para fortalecernos, animarnos y ser guiados cada día. Debemos depender de Él como una fuente de poder…de un poder renovable que nos ha sido otorgado para vivir en esta vida. Jesús ya nos invistió de poder. Salgamos a trabajar con confianza sabiendo que Dios ya ha preparado nuestro camino.

 Roberto Ponce es director de comunicaciones en Global University. Para mayor información acerca de Global University visite http://globaluniversity.edu

 

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